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El Fruto de la Luz: Dr. Martyn Lloyd-Jones sobre Efesios 5:9

El Carácter que Fluye de la Luz Divina

En su reveladora exposición de Efesios 5:9, el Dr. Martyn Lloyd-Jones explora las cualidades distintivas que caracterizan a los cristianos como "hijos de luz". "Porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad", escribe Pablo, estableciendo un marcado contraste entre la vida del cristiano y las "obras infructuosas de las tinieblas" (Efesios 5:11).

Para el Doctor, este versículo revela no meramente expectativas de conducta sino el resultado natural de la transformación espiritual. "Esto es fruto", enfatiza. "Mis amigos, digo que siempre existe el elemento de crecimiento, maduración y desarrollo". Entender este proceso orgánico es esencial para comprender el auténtico carácter cristiano.

El Contraste: Obras vs. Fruto

El Dr. Lloyd-Jones comienza destacando la profunda distinción entre "las obras infructuosas de las tinieblas" y "el fruto de la luz". Este contraste revela diferencias fundamentales en origen, desarrollo y naturaleza:

"La característica de las tinieblas son las obras. No tengáis comunión con las obras infructuosas de las tinieblas. Pero cuando llegas a la luz y buscas las manifestaciones de la luz, ya no tienes obras, sino que tienes fruto".

¿Qué hace que esta distinción sea tan significativa? El Doctor explica que las obras sugieren manufactura humana—algo artificial, mecánico o impuesto desde fuera. El fruto, por el contrario, emerge naturalmente desde dentro, expresando la naturaleza esencial del árbol.

"Cuando un hombre se convierte en cristiano", explica, "lo primero que es verdad sobre él es que se vuelve natural y comienza a funcionar como fue diseñado para hacerlo". Paradójicamente, solo la persona regenerada se aproxima a la verdadera humanidad como fue originalmente diseñada por Dios.

[Continúa la traducción del resto del texto siguiendo el mismo patrón...]