1 Samuel 15:22-23
dic. 11, 1955
La historia de Saúl en 1 Samuel 15:22-23 es la historia de alguien que racionaliza y justifica su propio pecado. Saúl era el rey elegido por Dios sobre Israel, pero desobedeció a Dios y siguió sus propios deseos. Saúl es un ejemplo de cómo todos racionalizamos el pecado y nuestra propia rebeldía; todos fingimos ignorancia de nuestras propias malas acciones y deseos pecaminosos. La respuesta nunca se encuentra en guardar más la ley porque la Biblia es clara en que ninguna persona puede guardar la ley, sino que somos llamados a confiar en Jesucristo como el único camino para ser salvos y vencer el pecado. "El obedecer es mejor que los sacrificios" declara Samuel a Saúl. Los cristianos son aquellos que no son como Saúl ya que verdaderamente se arrepienten de su pecado y buscan la gracia de Dios. Los cristianos son aquellos que creen en Jesucristo y confían solo en Él para la salvación. El mensaje del evangelio es que la humanidad no tiene que sufrir por sus pecados porque Cristo murió en su lugar y tomó el pecado sobre Sí mismo para que todos puedan ser salvos y hechos justos.