1 Timoteo 1:12-16
En este sermón, pronunciado para conmemorar la vida del Dr. G Campbell Morgan, el Dr. Martyn Lloyd-Jones explora la formación de un predicador, usando el ejemplo del Apóstol Pablo como se describe en 1 Timoteo 1:12-16. Él enfatiza que un verdadero predicador es aquel que ha sido llamado por Dios y ha experimentado personalmente la gracia y misericordia de Dios. El Dr. Lloyd-Jones argumenta contra la noción de que la incredulidad es simplemente una cuestión de intelecto, conocimiento o equilibrio mental. En cambio, afirma que la incredulidad es un estado o condición producida por el diablo, caracterizada por el prejuicio, el dogmatismo y la resistencia activa a la verdad. El Dr. Lloyd-Jones profundiza en la transformación de Pablo, destacando cómo llegó a darse cuenta de su propia pecaminosidad y su ignorancia de la ley de Dios, la verdadera naturaleza del pecado y su estado de condenación ante un Dios justo. El Dr. Lloyd-Jones enfatiza que esta experiencia personal de convicción y subsiguiente iluminación por el Espíritu Santo hacia la misericordia de Dios es esencial para un predicador. Sostiene que solo alguien que ha experimentado esta transformación puede comunicar efectivamente el evangelio a otros. El sermón desafía los intentos modernos de explicar la fe a través de medios intelectuales, científicos o psicológicos, argumentando que estos enfoques no abordan la condición espiritual fundamental de la incredulidad. El Dr. Lloyd-Jones concluye enfatizando que el papel del predicador es ayudar a otros a pasar de las tinieblas a la luz, del poder de Satanás a Dios, para que puedan recibir el perdón y la herencia entre los santificados.