Juan 18:36-37
dic. 9, 1956
Fue Jesús quien dijo: "Mi reino no es de este mundo". Esta declaración simple pero profunda yace en el corazón del cristianismo y la verdadera fe. Jesús está diciendo que Él no es un mero revolucionario político o activista social luchando por una mejor sociedad, sino que Él es algo completamente nuevo. Muchos de los que vivían en Israel, incluyendo Sus propios discípulos, tuvieron dificultad para entender esto. Ellos todavía esperaban que Jesús derrocara el dominio romano y restaurara la nación de Israel. En este sermón sobre Juan 18:36-37 titulado "El Rey y Su Reino", el Dr. Martyn Lloyd-Jones predica sobre la gran verdad de que Jesús es el Hijo de Dios que vino al mundo para morir por los pecadores. Jesús vino a hacer nuevas todas las cosas por Su vida, muerte y resurrección. Muchos en la iglesia tienen una visión distorsionada del reino de Jesús: lo ven solo como una fuente de cambio político y social en el mundo. Pero Jesús y Su mensaje ofrecen mucho más al mundo que simplemente mejorar las circunstancias. Es la promesa de vida eterna y paz con Dios a través de la sangre de Cristo. Estar en el reino de Dios es ser un hijo de Dios, libre de todo pecado y culpa.