1 Corintios 2:4-5
La autoridad bíblica yace en el centro de la identidad evangélica. Sin la autoridad de las Escrituras, las afirmaciones normativas de la fe quedan severamente debilitadas. Si bien la autoridad de las Escrituras debe ser defendida, protegida y ser parte de la ortodoxia conviccional, en este sermón sobre 1 Corintios 2:4-5, el Dr. Martyn Lloyd-Jones recuerda a los creyentes que es posible aferrarse a la autoridad de las Escrituras y aun así tener una ortodoxia muerta y sin vida. Es solo cuando la autoridad del Espíritu Santo es afirmada y aplicada que vemos la fe cristiana vivida con poder. En este mensaje, el Dr. Lloyd-Jones enseña la dura verdad de que el cristianismo evangélico, en su preocupación por la religión "entusiasta" y el emocionalismo, respondió negativamente al minimizar la importancia del poder del Espíritu Santo. En lugar de buscar los medios de poder dados por Dios para el evangelismo y el impacto cultural, la iglesia lo buscó en la educación, la reforma social, la publicidad y otros medios dignos o respetables. El Dr. Lloyd-Jones cuestiona si los cristianos son culpables de apagar el Espíritu a través de tales acciones. En este sermón, el Dr. Lloyd-Jones también examina las Escrituras, señalando la autoridad del Espíritu en la conversión del creyente, la seguridad, la iluminación bíblica, la apologética y el evangelismo. Escuche mientras presenta un caso convincente para reafirmar la autoridad del Espíritu Santo en la vida de la iglesia.