1 Pedro 1:1-25
A menudo escuchamos la frase "hijo de Dios" y la consideramos simplemente otro término para ser cristiano, pero ¿cuál es el verdadero significado de esta frase y cómo nos convertimos en uno? En el sermón del Dr. Martyn Lloyd-Jones sobre 1 Pedro 1:1-25, él discute cómo ser un hijo de Dios significa convertirse en esclavo de Cristo en lugar del pecado. Todos nacemos originalmente como pecadores y no podemos escapar de esta esclavitud por nosotros mismos. La única manera de escapar de esta esclavitud al pecado es convertirse en un "hijo de Dios". Pero ¿cómo podemos hacer tal cosa? El Dr. Lloyd-Jones afirma que para lograr esta tarea, primero debemos ser redimidos. Debemos reconocer nuestro estado miserable y pedir perdón. Solo después de hacer esto, nuestros pecados pueden ser reconciliados por el sacrificio de Cristo en la cruz. Sin embargo, ser redimidos es solo el primer paso para convertirse en un hijo de Dios. El Dr. Lloyd-Jones afirma que debemos aceptar a Cristo como nuestro nuevo amo, porque él nos compró. No somos hechos libres por Cristo, sino que somos liberados del poder del pecado. Como dice el Dr. Lloyd-Jones, "Somos comprados por la preciosa sangre de Cristo". Jesús es nuestro nuevo amo, pero en lugar de ser sus esclavos, nos convertimos más bien en sus hijos. Dios es justo y recto, y él nos cuida. Nos amó tanto que "envió a su único hijo" para salvarnos de nuestro estado pecaminoso (Juan 3:16). El Dr. Lloyd-Jones concluye su sermón diciendo: "Si Cristo murió para liberarnos, entonces somos suyos. Toma tu cruz y sigue a Cristo".