Juan 1:26-33
El cristianismo es moral, pero la moralidad en sí misma no puede alcanzar la fe salvadora. Las personas pueden ser morales, pero aún estar podridas por dentro; los fariseos ejemplificaron esto. La simple moralidad no puede enderezar lo torcido. Sin el evangelio, la moralidad es meramente correctiva. El cristianismo, sin embargo, produce verdadera justicia. El Dr. Lloyd-Jones exhorta y anima a sus oyentes en este sermón que la única justicia que se puede encontrar es la justicia de Cristo Jesús. La vida ejemplar de Cristo, su muerte sustitutiva y su resurrección milagrosa dan acceso a la justicia de Dios. Es el recordatorio, una vez más, de que el mayor regalo que el cristianismo tiene para ofrecer es el regalo de Dios mismo. El Dr. Lloyd-Jones describe cómo es la justicia en el reino de Dios. El reino de Dios es pacífico, tiene el poder de Dios y da vida. La única manera de deshacerse de la injusticia otorgada a todos al nacer es el evangelio de Jesucristo, y es el único remedio para la enfermedad generalizada de la humanidad. El Dr. Lloyd-Jones recuerda a sus oyentes que Cristo está haciendo nuevas todas las cosas, así que deben usar sus dones para glorificarlo.