Hechos 7:17-20
Ene. 15, 1967
Si los problemas del mundo pudieran resolverse mediante legislación, reforma moral y educación, sin duda la humanidad ya lo habría logrado. Sin embargo, como predica el Dr. Martyn Lloyd-Jones de Hechos 7:17-20 en el sermón "La Futilidad del Humanismo", mientras los humanos dicen estar progresando, no hay fin para los conflictos mundiales, la guerra, la pobreza y las luchas. En lugar de volverse a Dios en arrepentimiento, el mundo solo quiere encontrar alivio de los síntomas del pecado y las luchas comunes de la humanidad. El mundo quiere creer que no hay nada más allá de la materia y el movimiento. Este es el pensamiento humanista fallido de la idea ilustrada de la religión que considera a Dios y al pecado como algo intelectualmente dudoso en el mejor de los casos, y destructivo para la humanidad en el peor. Pero como proclama el Dr. Lloyd-Jones, no hay nada nuevo en la incredulidad humanista, o en esta llamada cosmovisión científica. Porque toda incredulidad no es más que la manifestación de un corazón pecaminoso. Todo rechazo de los hechos históricos del cristianismo no es el resultado de la reflexión intelectual, sino de una incredulidad ciega y prejuiciosa. Como ha demostrado la historia, los esfuerzos humanos por lograr la transformación moral y la paz mundial siempre terminan en un fracaso absoluto. Esto no es menos cierto en los tiempos modernos, porque sin el poder sobrenatural del Espíritu Santo obrando en los corazones de los pecadores caídos, ninguna transformación verdadera y duradera puede tener lugar.