Hechos 4:8-10
La gente rechaza el evangelio de Cristo por su incredulidad y dureza de corazón. En este sermón sobre Hechos 4:8-10 titulado "La Tragedia de la Incredulidad", el Dr. Martyn Lloyd-Jones explica que este es el problema universal. La gente pecadora siempre ha rechazado el mensaje del evangelio y a aquellos que traen el mensaje, como fue el caso con los apóstoles. Fueron perseguidos, algunos hasta la muerte, y sufrieron porque se negaron a callar. Esta persecución y rechazo del evangelio ha estado presente a lo largo de la historia de la iglesia. Lloyd-Jones dice que la tragedia de este rechazo del evangelio es que cuando la gente rechaza el evangelio, pierde toda esperanza de salvación. Fuera del evangelio que es perseguido y odiado, nadie puede ser salvo. No hay paz, esperanza o gozo sin el poder redentor del evangelio de Dios. La humanidad antigua y moderna no son diferentes en su incredulidad necia y ciega. Separados de la luz de la gracia de Dios en Cristo, ambos están perdidos y viven en tinieblas. La raíz de esto es el pecado, pero en sus más oscuras tristezas, la gente rechaza la única esperanza que el mundo jamás ha conocido. Este rechazo del mensaje de salvación es la gran tragedia de la incredulidad y el remedio mismo para los problemas más grandes del mundo es lo que el mundo más desprecia.